Últimamente nos cuesta separar la parte profesional de la personal, para nosotros es muy difícil de hacerlo, y más cuando dos personas se dicen a los ojos lo que significan cada una de ellas para la otra. Ese momento en el que se miran sin rodeos, directo al alma de la otra persona.

Y os tenemos que pedir perdón porque en vuestra boda no supimos como hacerlo, la parte emocional nos volvió a ganar la batalla, y no podemos estar más felices de ello.

Una vez más traspasábamos  la barrera de fotógrafos para ser ese algo más que esperáis las parejas, para ser testigos de vuestros momentos y emociones, y no solo un puñado de fotos sin alma.

Ya en vuestra preboda, nos dejabais claro todo vuestro cariño y vuestra alegría.

Ser fotógrafos de bodas es atesorar el momento que tenemos enfrente del objetivo, y sobre todo sentir lo que se esta haciendo. Y es por eso que no nos importa decir lo mucho que nos emocionamos en vuestra boda, rodeados del calor de vuestra gente.

Nos quedamos con tu sonrisa y alegría Verónica, porque eres la chica de la sonrisa, en todas las fotografías se impone y destaca. De Jorge nos guardamos la manera que hace feliz a Verónica, y “las cosas con bluethooot siempre son mejores”.

La idea la teníais clara, disfrutar de la boda a vuestra manera, como sois vosotros, con esa alegría que os caracteriza. Y tuvimos la suerte de ser testigos de eso.

Nos quedamos con vuestros detalles, vuestros besos, vuestro baile, vuestro cariño y vuestra chapa 😉.

Gracias por regalarnos un día de esos que son para siempre.

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